Jardines De Alfabia

Los Jardines de Alfabia (en catalán Jardins d'Alfàbia) se encuentran en Buñola (Mallorca), en el kilómetro 17 de la carretera de Palma a Sóller, dentro del conjunto de la sierra de Alfabia








Se pueden clasificar como un son, una tipología de jardín específica de Mallorca, de herencia hispanoárabe, ya que provenía de antiguas explotaciones agrícolas de la época de ocupación musulmana de la isla, generalmente dispuestas en terrazas y dedicadas al cultivo de cítricos y frutales, y que durante la época renacentista, al pasar a manos de familias nobles, sufrieron numerosas transformaciones para otorgarles un mayor aire de riqueza y suntuosidad




El son (en mallorquín «casa de») es una tipología de jardín desarrollada en Mallorca.



Es de herencia hispanoárabe, al dedicar la mayor parte del terreno a la agricultura, los jardines se sitúan junto a la casa, de pequeño tamaño, con paseos pergolados para proteger del sol, bancos y mesas de piedra, macizos de flores y arboledas dispuestas generalmente en bancales o terrazas, con especies como olivos, palmeras, cipreses, naranjos, limoneros, pinos y viñas. 




La herencia islámica se denota en los sistemas hidráulicos basados en albercas, canales y tuberías de barro. Los conjuntos se completan con elementos como fuentes, escalinatas, pabellones y estatuas. En el siglo XIX muchos de estos jardines fueron adaptados a la moda paisajista, con lagos, estanques, caminos sinuosos y frondosa vegetación.








Tras la conquista de las islas Baleares por parte de Jaime I el Conquistador, el monarca entregó la finca a su tío Nuño de Rosellón, quien a su vez se la vendió a la familia morisca Ben-Abet. Posteriormente pasó por varias manos, hasta llegar a pertenecer a la familia Zaforteza, sus actuales propietarios.












De un portal grande con las puertas chapada en bronce y dos ventanas "ojo de buey" esta compuesta la fachada. Dos columnas y un marco barroco de piedra rojiza completan esta fachada obra del retablista Loan d'Aragó.











































Los jardines se encuentran en la parte posterior del edificio, donde destaca un aljibe cubierto por una bóveda de medio cañón, así como una pérgola con 72 columnas y 24 hidras de piedra con surtidores intercalados, cuya agua cae por la pendiente del terreno hasta un huerto de naranjos



La Sierra de Alfabia (Serra de Alfàbia en mallorquín) es una sierra secundaria enclavada dentro de la mallorquina Sierra de Tramontana (España). Se halla en el enclave de la separación de los términos municipales de Sóller y Buñola. Su altitud llega hasta los 1067 metros. Es la principal cadena montañosa robusta que aísla el Valle de Sóller del resto de Mallorca.





Esta sierra debe su nombre a las alfabias, especie vegetal especialmente abundante en la zona. Su temperatura suele ser de 6 grados menor que Sóller, y destacan sus fuertes temporales de vientos del Norte, con rachas que a veces superan los 150 kilómetros a la hora.





Una pérgola es un elemento arquitectónico y estructural, conformado por un corredor flanqueado por columnas verticales (denominadas pilares) que soportan vigas longitudinales (durmientes) que unen las columnas de cada lado, y otras transversales apoyadas en las anteriores ( cabios ) a una altura igual o superior uniendo ambos lados y que conforman un enrejado abierto, donde usualmente se desarrollan plantas trepadoras. La pérgola puede ser independiente o adosada a un edificio u otra estructura en cuyo caso suelen eliminarse los pilares y sujetarse las durmientes de dicho lado a la estructura ya existente. El uso más común es la protección de zonas de paso de una zona ajardinada, pero pueden también formar parte de un edificio como protección de zonas peatonales.


La palabra pérgola proviene de la palabra italiana pergola y, a su vez, ésta procede de la palabra latina pergula. El término en italiano ya era utilizado en torno a 1645 y en inglés se usaba este término en 1675.

































La casa familiar se construyó en el siglo XV, mientras que en el XVII se añadió un ala posterior, y la fachada, de estilo barroco, es del siglo XVIII. En el patio de la casa destaca una fuente con una escultura de un niño y un pez. 





















Las pérgolas pueden enlazar pabellones, pueden hacer de marquesinas en las puertas de los edificios hacia zonas ajardinadas como terrazas o piscinas, y pueden ser estructuras completamente autónomas que proporcionan sombra y refugio a lo largo de un camino.







En el siglo XIX se añadió un nuevo jardín de tipo paisajista, donde destaca un lago poblado por nenúfares y rodeado de palmeras y bambúes




































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