Menorca - Cala Morell
Entre las tres Islas Baleares encontramos la preciosa isla de Menorca, un verdadero paraíso caracterizado por paisajes impresionantes y un rico patrimonio histórico. Es la isla más virgen de Baleares con el 66% de su territorio protegido, lo que garantiza una estancia excepcional para los amantes de la naturaleza. Allí encontrarás las conocidas pequeñas calas de la isla, una reserva natural única, restos históricos, una gastronomía excepcional y mucho más que harán que tu viaje sea increíble. Bahía natural en el norte de la isla de Menorca, Cala Morell se encuentra en el municipio de Ciudadela .
Cala Morell cuenta con una pequeña playa de arena y acogedoras plataformas donde se puede disfrutar del sol. El lecho marino en esta cala combina zonas de arena y áreas rocosas, destacando por la claridad de sus aguas. Desde los acantilados aledañas, es posible observar con gran claridad el fondo marino, incluso desde ciertas alturas. En uno de los extremos de la cala, se halla una cueva submarina en las rocas que proporciona agua dulce; esta se puede alcanzar mediante el buceo y es considerada una de las maravillas de Cala Morell debido a su riqueza natural. En la hondonada que conduce a la playa, se encuentran unas impresionantes cuevas prehistóricas, excavadas en el barranco, que representan otra prueba de la singularidad de este lugar: la Necrópolis de Cala Morell. A una corta distancia de la cala, también se puede disfrutar de una caminata obligatoria que ofrece vistas excepcionales, con acceso gratuito.

Es un lugar muy apreciado y significativo, especialmente para la Ciudadela, además de ser un sitio frecuentado por los pescadores de la costa oeste y noroeste de Menorca. Este espacio es crucial para encontrar refugio si se llega a enfrentar una tormenta, ya que representa una de las escasas entradas en una extensa zona costera de altos acantilados, golpeada por el viento del norte: la Tramontana.
Otro aspecto interesante es el curioso hecho de que cada lado de la bahía corresponde a una era geológica diferente, lo cual es visible incluso para aquellos que no tienen conocimientos profundos sobre el tema. Esta particularidad solo se encuentra en la isla de Menorca, dado que las otras islas Baleares pertenecen únicamente a una sola era geológica.

En la cima, se extiende un amplio bosque de pinos, salpicado de casas blancas de estilo ibicenco, siguiendo el diseño creado por el arquitecto Luis Rey. Junto a Enrique Ventura, ellos fueron los pioneros que concibieron esta urbanización y pusieron empeño en hacer su visión realidad. Desde las décadas de los 60, establecieron un estilo arquitectónico que caracteriza las viviendas de los primeros treinta años. Recientemente, han comenzado a levantarse chalets que alteran esta armonía, lo que ha generado que muchos residentes de largo tiempo expresen su descontento, ya que consideran que estos nuevos edificios no se alinean con el diseño clásico. Sin embargo, a pesar de ello, no disminuyen la singularidad de esta comunidad.
En particular, la forma de una de las grutas se utilizó como modelo para el diseño distintivo de todas las farolas exteriores, las cuales iluminan tanto las calles como las viviendas dentro de esta urbanización.



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